Libre imán

gente magnética

No es momento, para mí, de versar sobre los temperamentos, pero una vez empezado, como siempre me dejé el último mejor bocado, y, mira que me he propuesto aplicar la terquedad a la difícil tarea de adjetivar tu atractiva esencia. Eres campante y vivaz, alegre y extrovertido, sobre todo muy impulsivo y tremendamente locuaz. Tu mera presencia atrae como un imán a los demás: flemáticos, coléricos, melancólicos… a tu lado tan a gusto están, admirando como bobos, una sincera sonrisa, una frase ingeniosa, una limpia mirada que diriges a tu público, pues eres joven pero bandido, e intuyes desde que has nacido tu carisma y atractivo. Posees la habilidad de a todos agradar, halagar y acompañar, siendo tu peor defecto la volatilidad, como una veleta al viento puedes en un momento cambiar tenazmente de dirección, pues aunque sabes de afectos, no conoces rendición, ni tampoco es tu virtud la fidelidad. Nunca eres un extraño, ni mucho menos huraño, para nada rencoroso, eres muy decidido, eliges bien tu camino y sueles quedar victorioso. Eres un diamante pulido y como no, apreciado y bienvenido.

A. Ferri

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Lo que tu digas …

imperturbable

Impasible, imperturbable, alto punto de ebullición, flemático eres, sarcástico a veces, inamovible hasta la exasperación. Frío y calculador, los sentimientos para ti un estorbo son. Los días de lluvia no precisas chubasquero, pues a ti, normalmente, casi todo te resbala; si sale el sol, bueno, si está nublado, pues vale, si hace calor, como si hace frío, tu estado de ánimo siempre es el mismo, nada de eso va contigo: las emociones manejas sin grandes piruetas.

La paciencia te caracteriza, revestida de inacción, una línea continua quisieras para tu vida, sin sobresaltos, ni carreras, por ello los obstáculos sorteas aunque tengas que rodear manzanas enteras. No hace mella en ti el nerviosismo, ni el enfado, ni los gritos, ni las francas carcajadas, difícil es que resbale una gota de agua salada de tu lacrimal, de adorno está, salvo si una desprendida pestaña lo intentara perturbar.

Envidia sana me produce tu buen temperamento, imposible discutir ni enzarzado te verás por un contrastado parecer, aunque un poco de calidez no te vendría mal,  una sesión de Blues seguro te gustará, el rock sinfónico está bien, pero… ya tienes muy oído a Supertramp, déjate seducir alguna vez, por las hondas emociones de tus compañeros mortales.

A. Ferri

Melancolía en conserva

elbote5

Tristeza y melancolía te salen por las orejas. Una leve somnolencia te acompaña todo el día, es un deambular pausado tu recorrido diario, con movimientos taimados te deslizas disfrazado de cansancio repentino o desgana originada en un antiguo suceso, revivido, sin embargo, hace poco en tu memoria, que reaviva incombustible las afrentas del pasado.

La franca risa se escapa ocasionalmente en tu boca, no crees ser merecedor de alborozo contagioso, ¡cuán equivocado estás! la hilaridad no es enojo, nada que ver con la ira, si no que es risa, bulla y alboroto, a cultivar con paciencia, pues una leve sonrisa se expande como la espuma, y causa asombrosos efectos al contrarrestar el tedio.

Guarda tus tribulaciones en un bote de conservas, pues se presentará una razón que, irremediablemente, lo abra y, es entonces, cuando al sonar ese “plof” aflorarán todas las lágrimas que hayas ido acumulando. Te deseo una pronta recuperación, recuerda que es así la vida, y no la culpes a ella de tu falta de alegría, motivos hay todos los días para andar cabizbajo o erguido, aprovecha los buenos momentos, recuerda que por la mañana, inexorablemente, saldrá el sol y… podrá ser un buen día.

A. Ferri

* Imagen: El bote (siete dibujos en forma de comic) http://cuevamayrena.blogspot.com.es/2011/11/el-bote.html

La gota que colma el vaso

collar de gotas de agua

La gota que colma el vaso, acabó con la paciencia, desbordó la intemperancia, derramó toda la ira con inusitada energía. Cuánta furia, cuánta rabia, cuánto odio que explota en sólo un segundo rebosando por todos los poros, va buscando la salida, para aferrarse con saña a cada uno de los ojos. No hay un corazón que aguante tal torrente en un instante.

La gota que colma el vaso, es a veces inocente, una traviesa mirada, una palabra indolente, un gesto condescendiente, aunque, aparentemente, nada tenga que ver con el recipiente. Es un pulsador oculto que activa el subconsciente.

La gota que colma el vaso, ha de ser objeto de estudio, conservarla en una probeta, para su análisis concienzudo. Hay que encontrar las claves que expliquen el comportamiento, tal vez sea cuestión de química, de conexiones ocultas, de afrentas, de angustias grabadas a fuego lento en el ADN y en los genes de los cuerpos, lo cual no quiere decir que en caso de estar averiadas no puedan ser arregladas: con mano firme y segura aplicar el bisturí, un corte por aquí, una soldadura por allí, no des puntadas sin hilo, cose definitivamente las más antiguas heridas, no hay mejor medicina que el autoconocimiento.

La gota que colma el vaso conviértela en un remanso, que se funda apaciguadora en el misterio del mundo, que rebote armoniosa en el océano del entendimiento, que silenciosa medite la mecánica de tu universo, que nutra la parte inmensa de agua de la que está compuesta tu cuerpo.

A. Ferri