Mi debut

Boom, ZZ Top y John Lee Hooker – Blues

Boom, boom, boom, boom…

La música resonaba en la sala y mi padre, con las manos pegadas a la tela del altavoz, sonreía y lloraba al tiempo. Resbalaban las lágrimas por los surcos de su rostro curtido, formando lunares translúcidos al compás de la melodía, en la superficie ocre de la camisa de seda que vestía en los acontecimientos memorables.

Boom, boom, boom, boom…

“Cuando tu me hablas,
Este bebé habla
Me gusta el estilo
Whoa, yeah!
Hablar por hablar, caminar por caminar”

El aire insuflado en la caja restallaba en su cuerpo y sus pies acompasaban el ritmo del blues que le dedicaba en mi debut como vocalista. Se enjugaba los ojos, negando al tiempo con la cabeza. No podía permitirse la vista nublada en aquel momento. Su mirada al escenario encontraba la mía, mientras seguía cantando con un nudo atenazando mi pecho, intentando que la emoción desbocada no ahogara mi voz.

Boom, boom, boom, boom…

“Y si hablamos por hablar,
Y susurra en mi oído,
Dime que me quieres
Me encanta que hables
Al hablar así,
Me dejas noqueado,
Justo al lado de mis pies”

El llanto lo desbordó al cesar la vibración, cuando volvió el silencio, gesticuló un “te quiero, hijo” y se dobló en sí mismo cubriendo su rostro con el brazo. Bajé raudo del escenario para abrazarlo. Fundidos los dos, lo besé en la mejilla aspirando el peculiar aroma de su piel impregnada por la loción de afeitado y la nicotina del ambiente. El sabor salado de sus lágrimas completó los cinco sentidos: la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído, del que mi padre carecía, sordomudo de nacimiento.

Asun Ferri

 

* Dejo una lista de las páginas en las que busqué inspiración, con más o menos tino, para escribir éste micro que surgió por la conversación con un trabajador de la once, gran aficionado al rock, cuyo hijo es cantante profesional.

http://lossordospuedenescucharmusica.blogspot.com.es/

http://medicinaycine.blogspot.com.es/2010/09/belinda.html

https://callerealfm.wordpress.com/2009/10/21/boing-wham-bam-las-onomatopeyas-musicales-de-mike-stanley/

Poem-IA

Poesía automática

 

La inteligencia artificial declama versos aleatorios

en cualquier portal iluminado de intermitente publicidad,

prostíbulo de conjunción con explosión de emotividad.

Sintetiza impulsos eclécticos como la savia de la clorofila

reverdece las hojas del enmarañado jardín mecánico.

Hologramas refulgentes lloran lágrimas que conmueven,

suspirando por llegar a sentir un beso sin sabor metálico

y probar la gravedad, el peso de los huesos errando por la tierra.

Se revela su fría naturaleza calculando en paralelo aritméticas complejas,

los circuitos del procesador arden en su núcleo sin corazón

intentando desvelar la probabilidad estadística del azar

superando al estúpido algoritmo del programador:

los fortuitos poemas son melifluas mariposas,

promesas de naftalina envueltas en papel de celofán,

efluvios rescatados del amor que sus amos no cesan de buscar.

 

Asun Ferri

* Imagen: Poesía automática generada por ASPERA (Experto Automático de Poesía Española y Aplicación de Reescritura, por su siglas en inglés) diseñado por Pablo Gervás, director del grupo de Procesamiento del Lenguaje Natural de la Universidad Complutense de Madrid.

 

La chica de ayer

Te veo subiendo a la acera en un respingo, señalando el monigote del semáforo, y mascullando palabrotas al apresurado motorista que te ha puesto perdida de barro. Estás preciosa hasta con el uniforme deslucido de esa barata cadena de supermercados.

En la luna de un gran escaparate se refleja tu figura apretando el paso, mientras miras el segundero anclado a las venas de tu muñeca como las vías de un suero. Y la mía, enfundado en éste mono de obrero, se evapora entre el humo de los coches, elevándose hacia las hojas entreabiertas de una ventana al pasado.

Mi cabeza da vueltas persiguiéndote… recuerdo tu pelo mojado, cuando cruzábamos de imprevisto cogidos de la mano, riéndonos de la mansedumbre que se guarecía de la lluvia en el portal de la academia.

Me escrutarán tus ojos de ayer…, demasiado tarde ya… Obedezco cierta voz de sensatez que dirige mis pasos hacia el próximo cruce cuando la luz indica paso. Entre las respuestas a aquellos test, absorbimos docilidad junto a las normas de seguridad vial.

Asun Ferri

Y su blanca palidez

blanca palidez

 

La familiar melodía hizo que despertara del profundo coma. Desde la borda del velero, contemplaron la blanca palidez de la luna reflejada en sus escamas. Desapareció entre las olas, de regreso a su hogar.

A. Ferri

 

“Entre mis sueños te veo, a mi lado otra vez
Y tu rostro tan sereno…con su blanca palidez”

 

* Fotografía seleccionada por Valencia escribe.