Final de mes

mark_ryden

 

Cada día se adelanta más el final de mes, de forma que sobrepasará dentro de poco al principio de mes. No sabremos cuando empieza y termina uno u otro, y los días serán todos planos, laxos, como una balsa de aceite. Resbalaremos por ellos como promotoras de una gran superficie deslizándonos en patines por los interminables pasillos del centro comercial llamado Tierra, esquivando obstáculos, hacia un destino incierto, sabiendo de antemano que no podemos rebasar la puerta de acceso, pues un descomunal guarda jurado nos impedirá la salida, abocándonos a la rebeldía y clandestinidad para ingeniárnoslas, en la trastienda de la felicidad -entre montones de cajas llenas de deseos de navidad- a buscar, desesperadamente, la salida de emergencia. Las escasas monedas que compiten en peso con el juego de llaves en los bolsillos, rodarán en pago del peaje hacia los parkímetros de custodia del equipaje, porque allí donde vislumbramos una tenue luz de esperanza, no hay cuestas, ni rebajas, sólo se contabilizan intangibles y se entra, tan ligero como se vino al mundo.

A. Ferri

 

Imagen: Mark Ryden

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Disparador

revolver

 

 

Fue la acumulada inquina

la que actuó de disparador,

varias balas asesinas

zanjaron su cuestión.

 

Revueltas andan las filas

pues al culpable atrapó

un agente jubilado

que actuó de investigador.

 

Muertes injustificables

ocurren todos los días,

se lanzan por los balcones

desahuciados y perdedores.

 

No salen en las noticias,

ni se suspenden congresos,

a nadie interesan esos,

aunque los mate un decreto.

 

Pusieron fin al terror

de las bandas asesinas…

si a la casta se la elimina

la culpa es del populacho

que fabrica insidia

dándole a la tecla fina.
A. Ferri

Práctica-mente

costa-concordia

 

Prácticamente, soy un hombre afortunado,
para nada creo en la suerte,
trabajo duro y compito noblemente.
¿No es la vida una batalla?
Así es, sólo ganan los más fuertes,
dejémonos de sensiblerías, no hay ‘tu tía’.

Me despierto muy temprano,
subo en mi audi recién estrenado,
-para eso me lo he ganado-,
y me encamino a mi oficina.
Tras una dura jornada
de estafar a incautos y ancianas,
me cambio de traje y corbata,
me enfundo una nueva capa
para echarme una partida
con mis amigos al padel.
Tras soltar adrenalina
me tomo un fino La Ina
que me sirven diligentes
en aquel bar de la esquina.

Prácticamente, sorteo dificultades,
siempre pienso en positivo,
planteándome objetivos;
negocio con operadores
para que suba el euríbor;
hago tratos con los chinos,
si se tercia, filipinos,
en el mundo no hay fronteras,
quedó despejado el camino
para unos pocos elegidos:
atrás quedó el comunismo,
para los juegos de niños,
se extendió el capitalismo
doblegando democracias
podridas de bipartidismo.

Lo primero son mis niños,
después mi linda mujer,
que se pasa todo el día
velando por nuestro hogar.
Prácticamente, pienso
continuamente en
cómo ganar más dinero
por el bien de mis dos hijos.

Me va estupendamente,
soy un hombre inteligente,
visto impecablemente,
soy sagaz y consecuente,
tanto que hablan de crisis,
eso es de gente pringada,
hay que pelear duro
si no no consigues nada.

Tengo un seguro privado,
un buen plan de jubilación,
unos kilos en el banco,
varios pisos arrendados,
¿qué más quiero?
está todo controlado.

En verano haré un crucero,
unas buenas vacaciones
que tengo tan merecidas,
navegando por el Egeo
en un crucero de ensueño.
Cenaré con el capitán,
amigo de la familia,
un buen tipo, como yo,
un hombre hecho a sí mismo,
baluarte indiscutible
del flamante Costa Concordia.

A. Ferri

Dic. 2013

Economía

 

economia-sostenible

 

Curiosa palabra, economía, cuando se trata de ahorrar en salarios productivos, incitando a malgastar lo poco que se nos paga, para así poder acumular montañas de beneficio. Curiosa palabra, economía, que se basa en destruir la riqueza de un planeta, contaminar el aire y los ríos, agujerear las entrañas y extraer los minerales, explotar a los animales. Poderosa disyuntiva, creer que somos iguales, si todos iguales fuéramos no existirían las guerras. Están aquellos que creen que el mundo nació para ellos, y luego aquellos que piensan que está para compartirlo. Los primeros son los que exclaman: ¡qué ilusos son los segundos!, los segundos, que los primeros quizás no tienen remedio.

Todo son palabras vanas, el silencio nos espera, la música es ese pleno momento de vacío entre dos notas, el cante hondo el latido de nuestro corazón, que llora desconsolado sin comprender la razón, la razón de la existencia, los misterios de la vida, matemáticas del universo, compás de la geografía, anatomía del mundo, filosofía, arte, poesía… materias pronto desterradas de todos los planes de estudio por la práctica y cruel economía.

A. Ferri